Curaduría vecina, no algoritmo
La programación la arman gestores y vecinos de Magny que conocen cada sala. Eso evita duplicados, fechas caídas y datos copiados de carteles viejos.
Fichas con datos prácticos reales
Cada evento indica acceso, aforo, rango etario y si requiere inscripción previa. Quien organiza sabe que el público llega con la información correcta.
Convocatorias abiertas visibles
Las llamadas a artistas, feriantes y mediadores se publican con fecha de cierre y requisitos claros, para que ningún proyecto local quede fuera por falta de difusión.
Entrevistas que dan contexto
Breves conversaciones con artistas y gestores que explican el origen de cada ciclo o muestra. Ayudan al público a entender la escena, no solo a consumir fechas.
Guías de barrio para recorrer
Rutas por salas independientes y espacios autogestionados, pensadas para quien quiere conocer Magny más allá de la cartelera central.
Un archivo que queda
Lo que se publica no desaparece al terminar la función. Queda un registro consultable de lo que pasó, útil para prensa, investigadores y nuevas convocatorias.