Criterios de publicación y alcance de la cartelera
Fuente de los datosLa programación se construye a partir de fichas enviadas por los propios organizadores, gestores de salas y vecinos que participan en la red de colaboradores. Cada evento se contrasta con el espacio que lo acoge antes de publicarse.
Verificación de fechasLas fechas y horarios se confirman con el organizador al momento de la carga. Si un evento se suspende o cambia de sala, la ficha se actualiza en un plazo máximo de 48 horas tras recibir el aviso.
Contenido editorialLas entrevistas, reseñas y guías de barrio son material propio de Magny Escena. No se publican como intercambio por pauta publicitaria ni por compromiso con los espacios reseñados.
Convocatorias abiertasLas convocatorias se difunden solo cuando el llamado es público, sin costo de postulación y con bases disponibles para cualquier interesado. No se publican llamados cerrados ni de acceso restringido.
Actividades gratuitasLa etiqueta de actividad gratuita se usa únicamente cuando el ingreso no requiere entrada pagada ni consumo mínimo obligatorio. En caso de duda, la ficha indica la condición exacta de acceso.
Recomendaciones por públicoLas sugerencias de público se basan en el contenido declarado por el organizador y en la experiencia de asistentes habituales. No reemplazan la decisión personal de cada vecino.
Voces de la escena local
Lo que dicen quienes arman la cartelera
Gestores de salas, feriantes y vecinos que participan en la agenda cuentan cómo funciona el trabajo colaborativo y qué cambia cuando la programación se decide en conjunto.
La sala pudo llenar el jueves
Llevamos tres años programando conciertos acústicos en un espacio que antes era bodega. Cuando la agenda empezó a incluir nuestros avisos con datos de acceso y recomendación etaria, el público dejó de llegar solo los fines de semana. El jueves que anunciamos el ciclo de cantautoras se completó el aforo de cuarenta personas y tuvimos que abrir lista de espera.
La feria encontró su día
Como artesana textil, dependía de la fecha que cada organizador manejaba por separado. Ahora la convocatoria sale publicada con dos semanas de anticipación y con el plano de puestos incluido. Eso me permitió coordinar el traslado del telar y avisar a clientas que vienen de otras comunas. La última edición duplicamos la cantidad de expositores y nadie quedó sin espacio.
El cine comunitario sumó vecinos
Coordinamos proyecciones al aire libre en la junta de vecinos y el problema siempre era la difusión. Con la ficha del evento en la cartelera, con horario de inicio y duración estimada, la gente llegó con antelación y se quedó al debate. Pasamos de quince asistentes habituales a sesenta en la función de documental local. Eso cambió la forma en que planificamos el siguiente ciclo.
La convocatoria de poesía se llenó
Publicamos la convocatoria abierta para el encuentro de poesía del barrio y en diez días recibimos más de treinta propuestas. La ficha pedía un texto breve y datos de contacto, nada más. La selección fue más sencilla porque venía todo ordenado. El encuentro terminó con lectura en la plaza y varios participantes preguntaron por la próxima edición antes de que guardáramos las sillas.
La exposición encontró su público
Montamos una muestra de grabado en un local prestado y temíamos que pasara desapercibida. La agenda la incluyó con la dirección exacta y el rango de horarios de visita. Vinieron personas que no conocían el espacio y que luego se inscribieron al taller de serigrafía. Para la siguiente muestra ya tenemos lista de interesados que preguntan por fecha antes de que confirmemos la sala.